Gracias, pero Reus dejó el ciclismo a finales del año pasado, cuando superó su crisis firmó por un equipo Continental holandes:
→ Contract from 15/06 , el 15 de Junio firmó por el Cycling Team De Rijke, hasta ese momento estaba retirado, aquí dejo un articulo.
Constancia, Kai Reus
El ciclista holandés del equipo Cycling Team de Rijke Kai Reus venció una etapa en la Mi-Aout en Bretagne, sumando así una victoria casi dos años después. Un resultado anónimo en comparación con los grandes nombres del pelotón internacional, y se puede llegar a considerar más mediocre cuando conocemos que es la segunda victoria como profesional de alguien que en su día fue campeón del mundo junior, y no hace tantos años ganó la Liege Bastogne Liege Sub23. Sin embargo, la historia de Kai Reus anula cualquier juicio precipitado.
“Kai tiene dudas sobre su futuro, le he dicho que piense qué quiere hacer con tranquilidad. Hace unos meses tenía clara la retirada, pero ahora vuelve a dudar. Es posible que el ciclismo pierda un gran talento, pero es prioritario que recupere la felicidad, aunque sea en una nueva vida”; éstas son palabras del Manager General del Rabobank, Harold Knebel, de casi un año de antigüedad en relación al futuro de Kai Reus que entonces parecía alejado del ciclismo. En doce meses, sobre todo recientemente, la situación del que fuera campeón del mundo en 2003 ha cambiado y el equipo holandés no ha perdido el contacto con el ciclista ni en 2007, cuando empezó su calvario, ni hoy en día, a pesar de que corra con otro equipo parece claro que regresará con el gran equipo holandés en 2012.
El sueño convertido en pesadilla
El 12 de julio de 2007 Kai Reus salía a entrenar por el Col de l’Iseran, en los Alpes. Justo antes de que sus compañeros lucharan en el Tour de Francia, aquel neoprofesional de 22 años se daba un baño de masas entre los aficionados que ya tomaban la zona. “Me olvidé el casco, me di cuenta cuando ya estaba con la bici y no le di importancia. Recuerdo que aquel día subir el Col de l’Iseran fue increíble, la gente me animaba, e incluso me paré a charlar con unos aficionados italianos que me reconocieron”, comentó Kai Reus posteriormente para concienciar del uso del casco. Mientras descendía el puerto la cadena de su bici se rompió. Costillas rotas, fractura de clavícula, derrame cerebral y un balance de doce días en coma inducido.
“Soñaba con mis padres, con mi novia, con mis amigos… Soñé que un compañero venía desde España para verme, que me daba una bici y nos íbamos a dar una vuelta. Volvía a subir a l’Iseran mientras los aficionados me animaban. Es difícil de explicar lo que sentí aquellos días”, continuaba el testimonio de Kai Reus. En ese momento comenzaba la recuperación de un Kai Reus distinto, marcado psicológicamente, más agresivo e inseguro, según sus allegados. Pasear la primera semana, coger la bici los siguientes meses, mientras, desde Rabobank, le decían que contaban con él. Catorce hojas del calendario pasaron hasta que Kai Reus volvió a competir.
Recuperación física y mental
Tras la temporada 2008 con contrato en el Rabobank Continental y con tan sólo dos carreras, en 2009 de nuevo firmó por el primer equipo. Poco a poco recuperaba el ritmo de competición, físicamente se recuperaba, psicológicamente también. “Los médicos nos han dicho que puede competir sin problemas, lo que nos preocupe es que regrese mentalmente. Será muy complicado que vuelva el chico que creció con nosotros ganando carreras por etapas en Francia e Italia, y clásicas muy importantes en la categoría Espoirs, aquél que quería comerse las carreteras”, confesaba Erik Breukink. Además, ese año la tragedia retomó el Rabobank. Pedro Horrillo se caía en el Giro descendiendo el Culmine di San Pietro y se despediría del ciclismo profesional. A pesar de que Kai Reus no era de lo más cercanos al eibarrés, fue uno de los más afectados.
Sin embargo, superando los bajones morales, y empujado por el afán de continuar para cumplir el sueño de su infancia y ser un ciclista consolidado, en septiembre de ese año logró su primera victoria como profesional en el Tour of Britain, donde también fue líder. “El cuerpo y la mente vuelven a ser uno, el equipo me ha apoyado para trabajar los aspectos psicológicos de la caída”, reconocía Reus al finalizar el año y preparar la temporada 2010. “El equipo cree en mí, yo confío en mí mismo, estoy listo para hacer una temporada a tope”. A pesar de haber demostrado entereza, superación, sacrificio y profesionalidad no iba a ser así, el año 2010 no iría según lo previsto por mucho que Kai Reus hubiese encarnado muchos valores del ciclismo con tal de regresar.
Nuevos problemas, mismos fantasmas
Los resultados no llegaban. Kai Reus no era siquiera capaz de acabar carreras. A pesar de haber cumplido con su parte del trato con el ciclismo, su deporte no le respondía. En marzo los interrogantes obtuvieron respuesta, una infección vírica le había producido una mononucleosis -cuyo síntoma es la fatiga además de fiebre y faringitis; su tratamiento, reposo-. A finales de mayo retomó la competición, pero a los dos meses nuevo vaivén, sufrió una caída en el Tour de Austria que le obligó a abandonar. El cuerpo y la mente habían dejado de ser uno, las dudas sobre su futuro regresaron, su pasión por el ciclismo estuvo en crisis y se planteaba despedirse del ciclismo.
Reus le pidió tiempo a Rabobank y el equipo holandés se lo concedió. Tras meses alejado del ciclismo, en mayo firmó con el equipo continental holandés Cycling Team de Rijke, “no vengo a por resultados, he firmado para recuperarme con vistas a 2012”. Corrió el campeonato holandés de contrarreloj y su siguiente carrera ha sido la Mi Aout en Bretagne. El hombre que logró el doblete en los campeonatos holandeses Espoirs en 2006 –por delante de hombres como Boom o Posthuma-, ganaba en su segundo día de competición tras casi un año de parón.
“Sé lo que quiero, y seguiré luchando por conseguirlo”
“No entiendo como he ganado, tenía frío y las piernas me pesaban más que en los entrenamientos. En los últimos 25 kilómetros me escapé con otros nueve ciclistas y les pude atacar en los mil metros finales”, eran las declaraciones de Kai Reus tras su segunda victoria como profesional. Las malas sensaciones le siguieron acompañando y le obligaron a retirarse de la carrera. “No me preocupa mucho abandonar, hacía frío y no estaba preparado para competir en esas condiciones. Ahora correré algunas carreras en Bélgica y Alemania para preparar las pruebas 1.1 de un día que se disputan en septiembre”.
A pesar de mostrarse sereno tras el abandono, Kai Reus dejaba algo más en sus declaraciones: “aunque la mayoría de la gente no entienda la importancia de esta carrera en el calendario, supone un punto de inflexión. Yo llevo tres años sufriendo mucho, entrenando y sacrificando cantidad de cosas mientras veía que pasaban los meses y nada mejoraba, nada servía para reorientar mi carrera. Después de haber superado tantas adversidades y contratiempos, sé qué futuro quiero, y estoy convencido de que si sigo así conseguiré lo que me propongo”.
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